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Todo responde a Su plan

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¿Vemos a Dios como El Dios de las segundas oportunidades?

“Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9)

Aileen: Bienvenidas a su espacio Mujer para la gloria de Dios, transmitido por Radio Eternidad en su dial 990 AM o por las redes en http://radioeternidad.com/. Les saludan quien les habla, Aileen Pagan de Salcedo, Cathy Scheraldi de Núñez y Lily Astudillo de Llambes de la ciudad de México. Mujer para la Gloria de Dios es una producción del Ministerio de mujeres Ezer, de la IBI, bajo la sombrilla del Ministerio de Integridad & Sabiduría. Su sintonía es una bendición y una honra para nosotras, damos gracia a Dios por Uds.

Cathy: Gracias a Dios que podemos compartirles una nueva entrega de MPGD desde nuestros hogares.  Recuerden que a parte de la emisión radial en Radio eternidad, pueden acceder a este y todos los programas grabados en la página de Radio Eternidad y de la Ibi.com Y también siempre que sea posible, la grabación del programa radial, será transmitida para que así puedan conectar nuestra voz con nuestra cara, no dejen de verlo por YouTube.

El programa de hoy lo hemos titulado “Todo responde a Su plan”.  Y la pregunta que nos hacemos para rumiar a lo largo del programa es ¿Vemos a Dios como El Dios de las segundas oportunidades?

Y como siempre antes de iniciar con nuestro estudio, vamos a presentarnos a nuestro Señor, oremos.

Lily: En el programa anterior estudiamos las consecuencias de actuar impulsivamente y no esperar la dirección del Señor. A la edad de 40 años Moisés huyó a Madián al no ser aceptado por su pueblo judío ni su familia egipcia adoptiva como consecuencia de su accionar.  De hecho el Faraón quería hasta matarlo.

Moisés sabía que él tenía un llamado de Dios para liberar a los judíos, pero no había aprendido a cómo caminar en los pasos del Señor. Moisés escucho la voz de Dios, pero solo le obedeció parcialmente, y esto error le costó 40 años en el desierto. Y aunque dije que le costó, en realidad estos 40 años no fueron años perdidos por Moisés, sino que fueron años en donde Dios estaba trabajando en su carácter, quitando todo el orgullo que había aprendido como nieto del rey del país más avanzado de esta época, enseñándole la verdad para sustituir toda la información equivocada que aprendió en la “universidad” de Egipto. En este tiempo Moisés estaba aprendiendo a oír bien la voz del Señor, y lo más importante es que estaba desarrollando una vida de intimidad con Dios!     

Aileen: Hay mucho que podemos aprender de la vida de Moisés. Estoy segura que cada una de nosotras hemos cometido errores que han impactado nuestras vidas. Ya sea antes de conocer al Señor o aun después de conocerle, pero definitivamente como resultado de no aprender a escuchar Su voz. Ninguna de nosotras podemos cambiar el pasado sin embargo si podemos tener un impacto en el futuro. Y las consecuencias que estemos pagando por nuestros pecados pasados tampoco son perdidas a la luz de la economía de Dios porque El redime nuestros pecados!

En parte Dios permite que experimentemos las consecuencias de nuestros pecados para moldearnos a Su imagen, como Él hizo con Moisés. Es posible que al igual que Moisés tengamos mucha educación, pero poca humildad, muchos anhelos, pero poco discernimiento, hasta mucha pasión, pero poca sabiduría. Dios puede utilizar todo para formarnos a Su imagen, si estamos dispuestas a evaluar nuestras vidas por encima del sol, y si estamos dispuestos a humillarnos, pedir perdón, buscar Su rostro y obedecer Su voz.  

Las universidades pueden darnos mucho conocimiento, sin embargo, es Dios quien nos da la sabiduría que necesitamos para vivir en Su presencia.

Cathy: Éxodo 2:15 nos dice, “Cuando Faraón se enteró del asunto, trató de matar a Moisés; pero Moisés huyó de la presencia de Faraón y se fue a vivir a la tierra de Madián, y allí se sentó junto a un pozo.” ¿Pueden percibir la soledad que experimento Moisés en aquel momento?, “se sentó junto a un pozo.” Este es un hombre que había pasado los primeros 40 años de su vida rodeado de gente con todas las comodidades que el mundo pudiera ofrecerle y ahora está sentado al lado de un pozo. Él estaba en un desierto, y no solamente en cuanto al lugar físico, sino también en sentido emocional y espiritual. Después de años de educación, en donde me imagino pasó muchas noches estudiando para sobresalir y triunfar en el mundo de los egipcios. Y ahora ¿para qué le servía toda esta información en un desierto? El hombre que lideró a un ejército para triunfar sobre Etiopia ahora está huyendo de este mismo ejército para salvar su vida! Nosotras solamente podemos imaginarnos lo que Moisés estaba sintiendo en este momento, sin embargo imagino que se sintió como un fracasado! Sabemos que tenía miedo y me imagino que la inseguridad de la vida le pesaba mucho. ¿Cómo iba a sobrevivir? Su educación no le preparó para vivir en un país extraño, sin comodidades, sin hogar, sin familia, hasta sin nacionalidad.

Lily: Me imagino que ante esta realidad Moisés pensó que su vida había terminado. Todo por lo que había trabajado desapareció en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. La realidad es que la única seguridad que tenemos está en el Dios eterno que tenemos, un Dios que nunca cambia, un Dios que está a nuestro favor. Es posible que algunas de nuestras oyentes estén experimentando circunstancias parecidas por malas decisiones que hayan hecho en su pasado. Y a ustedes justamente les tenemos noticias que compartir: ¡¡si alguno está en Cristo son hechas nuevas todas las cosas!!! (2 Corintios 5:17).  Es decir que mientras haya vida en Cristo, hay esperanza; lo que si necesitamos hacer es ir ante el Señor y renovar su relación con Él.

En este mundo no hay nadie que le ama más que Él y Él es capaz de perdonarle, redimir su pecado y usarle de nuevo como lo hizo con Moisés; esto es si deja atrás el mundo y comienza a caminar en obediencia con Él.

Ahora quiero regresar a la escena de Moisés sentado en el pozo porque creo que hay otro significado espiritual aquí. Jeremías 2:13 nos dice, “Porque dos males han hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas cisternas agrietadas que no retienen el agua.” Cuando caminamos sin Dios, cuando confiamos en nuestra educación o inteligencia, entonces estamos confiando en cisternas agrietadas, pero cuando caminamos con Dios, somos saciados por  la fuente de agua viva.

Aileen: Apocalipsis nos comparta una linda analogía sobre cómo es la vida vivida en obediencia a Dios, leamos en el capítulo 22:1-2: “Y me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones.” Dios es quien sana nuestra vida y nos usa para luego Él sanar a otros pasando por la misma aflicción. Escuchemos lo que dice Juan 4:14: “pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.” Si alguna siente que está trabajando mucho, pero logrando poco, quizás Dios está pidiéndote pausar y evaluar tu vida. Escuchemos Salmo 46:10: “Estad quietos, y sabed que yo soy Dios.” Dios está en control y tiene un plan para cada una de nosotras, busquemos cuál es Su voluntad personal para nuestras vidas y rindámonos a Él para que Él pueda utilizar nuestra vida para Su gloria!

Cathy: Al leer Éxodo 2:16-17 nos damos cuenta de que la injusticia es algo que mueve el corazón de Moisés, pero por lo menos ahora su reacción hacia ella era más piadosa demostrando algo de crecimiento espiritual. Leamos: “Y el sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales fueron a sacar agua y llenaron las pilas para dar de beber al rebaño de su padre. Entonces vinieron unos pastores y las echaron de allí, pero Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a su rebaño.” Y en esta ocasión el accionar de Moisés tuvo resultados totalmente diferentes a cuando por defender a un judío mató a un egipcio. Leamos los versículos 18-21, “Cuando ellas volvieron a Reuel (Jetro), su padre, él dijo: ¿Por qué habéis vuelto tan pronto hoy? Respondieron ellas: Un egipcio nos ha librado de la mano de los pastores; y, además, nos sacó agua y dio de beber al rebaño. Y él dijo a sus hijas: ¿Y dónde está? ¿Por qué habéis dejado al hombre? Invitadlo a que coma algo. Moisés accedió a morar con aquel hombre, y él dio su hija Séfora a Moisés.”

Lily: Esto me trae a la mente el Salmo 119:67, “Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra.”  Sabemos que Dios estaba comenzando a enseñar a Moisés las verdades de la vida y este las estaba asimilando.  Esto me hace pensar en los versículos 71-72 de este mismo Salmo 119, “Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos. Mejor es para mí la ley de tu boca que millares de piezas de oro y de plata.” Moisés tuvo millares de piezas de oro y de plata y lo dejó todo atrás para seguir a Dios. Y en todo esto veo 2 principios: el primero se encuentra en Proverbios 16:7. Aunque Jetro no era un enemigo de Moisés, creo que el principio es válido: “Cuando los caminos del hombre son agradables al SEÑOR, aun a sus enemigos hace que estén en paz con él.”  Moisés es un extranjero, un desconocido, este no tenía ningún trabajo ni lugar a dónde vivir, y Dios movió el corazón del sacerdote Reuel para abrir su hogar y a su familia, ofreciendo incluso a Moisés a su hija en matrimonio. Y también aquí aplica el segundo principio de Filipenses 4:19, “Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”  A lo largo de todas las etapas de la vida de Moisés, la mano del Señor siempre estuvo presente guardándole y proveyéndole fielmente.

Aileen: También podemos sacar otros principios de este Salmo 119 que leíste Lily, y que se aplica a la vida de Moisés y a nuestras vidas también. Primero, es el mismo fracaso que pone en evidencia ante nuestro corazón cuáles son nuestras debilidades. Y esto a su vez aumenta nuestro deseo de seguir al Señor porque nos permite ver lo mucho que le necesitamos. Aprendemos que los caminos del Señor no solamente que no son los nuestros, sino también que son mejores que los nuestros.

El fracaso nos humilla, quebrantando el orgullo de nuestros corazones, ablandándolos para que nuestra mente se torne enseñable. La luz comienza a penetrar las áreas entenebrecidas de nuestra mente, demostrando el engaño de nuestro corazón y la falta de discernimiento y sabiduría.  Entonces es cuando comenzamos a vernos como realmente somos y no como pensamos que éramos. Moisés podía quedar en un estado de depresión, o de autocompasión, pero él decidió seguir con su vida y observar lo que El Señor tenía para él.

Cathy: Y me imagino que la vida de Moisés en Egipto fue una muy ocupada, entre clases, reuniones, ensayos etc. con poco tiempo para pensar y meditar.  Sin embargo ahora tenía mucho tiempo, y por el crecimiento espiritual que evidencia en su vida, podemos deducir que este aprovechó bien aquel tiempo. Moisés aprendió que el conocimiento no es suficiente, sino que es necesario el discernimiento para saber no solamente lo que se debe hacer sino también definir el cómo y cuándo podemos, esto es…sabiduría.

Por otro lado Moisés aprendió que el esconder un error no lo borra. Mi esposo Miguel siempre dice que el prefiere caminar en la verdad sin importar si esto le puede implicar estar en problemas. Si escondemos la verdad, caminamos con Satanás y entonces hay muy poca esperanza de salir de la situación con bien.  Pero si pagamos el precio de decir la verdad entonces caminamos con Dios y él si es capaz de sanar, rectificar y mejorar la situación. Desafortunadamente, Moisés aprendió la lección en una forma difícil, luego de una gran caída, sin embargo es mejor tarde que nunca porque Dios da segundas oportunidades.

Lily: Cathy esconder la verdad no es algo nuevo, sino que es una práctica que comenzó desde el jardín del Edén. ¿Qué hizo Adán y Eva cuando Dios los buscó después de la caída?  

Aileen: Se escondieron

Lily: ¿Y cuándo se dieron cuenta de que estaban desnudos?

Aileen: cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales para esconder su desnudez

Lily:  ¿Y esto les funcionó?

Cathy: Claro que no, el mismo acto de esconderse probó que eran culpables!

Lily: No podemos escondernos de Dios. David entendió esto cuando dijo en el Salmo 139:7, “¿Adónde me iré de tu Espíritu, o adónde huiré de tu presencia?”  Y los versículos 1-6 demuestra la extensión de su conocimiento. Leamos, “Oh SEÑOR, tú me has escudriñado y conocido. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces bien todos mis caminos. Aun antes de que haya palabra en mi boca, he aquí, oh SEÑOR, tú ya la sabes toda. Por detrás y por delante me has cercado, y tu mano pusiste sobre mí.”

Aileen: Cuando estamos en una relación de estrecha intimidad con el Señor, esto nos trae paz, gozo y seguridad, pero cuando estamos en pecado la vida es una pesadilla!

¡La vida de pecado es como estar en un lugar sin salida y Dios está esperándonos no para castigarnos sino para perdonarnos! Cuando le rogamos con corazones arrepentidos y humillados Él nos escucha como Salmo 116:2 nos recuerda, “Porque a mí ha inclinado su oído; por tanto, le invocaré mientras yo viva.” 

Es imposible escondernos de un Dios Omnipresente, es un esfuerzo inútil y drenante.  Jesús dijo en Mateo 11:28-30, “Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.” Creo que Moisés aprendió esta lección porque por el resto de su vida, aunque tuvo sus fallos no lo volvemos a ver tratando de esconder sus fallos, sino que se convirtió en un hombre humilde dispuesto a morir por sus hermanos los judíos.  

Cathy: Hay otra lección que creo que Moisés aprendió en Madián. La semana pasada hablamos sobre los logros de Moisés y como este tuvo éxito y era el candidato ideal que se perfilaba para ser el próximo Faraón.  Y aunque sabemos que era Dios quien le estaba ayudando, muy probablemente Moisés pensó que esto era fruto de su esfuerzo propio. En su mente él era Don Moisés, capaz de liberar a los judíos. Y vemos que cuando este habló con el judío que estaba abusando de su hermano, este le habló y le trató con desprecio. Y me imagino que esta fue la primera vez en que Moisés era tratado de esta forma.

Y ya para este mismo tiempo como consecuencia de sus acciones, Moisés no podía regresar al palacio porque tampoco allá era considerado como Don Moisés.  ¡Que humillación! Y me imagino que esto fue aún más difícil para él que el perder su posición, el caer en cuenta que él no era diferente al resto, sin importar sus grandes logros. Todos somos miembros de la misma raza humana y la forma de medir la riqueza en la economía de Dios es muy diferente a la forma en que se mide en la economía del hombre.

Lily: Antes de su caída, yo me imagino que Moisés quería ser líder, quería  fama, riquezas, poder, etc.  Sin embargo esto no es lo que Dios quería para él.  Dios quería un hombre humilde, alguien que no buscara acumular sus tesoros en la tierra sino en el cielo, donde la polilla y la herrumbre no los destruyen. Esto era totalmente opuesto a lo que él quería sin embargo recibió mucho más de lo que él pudiera imaginar. Déjenme preguntarles ¿cómo se llama el próximo Faraón, el que tomó la posición que Moisés habría de tomar?

Aileen: no se…

Cathy: yo tampoco…

Lily:  Precisamente, no sabemos.  Sin embargo, generaciones después todos estamos estudiando y aprendiendo de la vida de Moisés porque Dios “es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros” (Efesios 3:20) Si él solamente había llegado a ser el Faraón, él hubiera caído en el anonimato.

Aileen: El pastor A W Tozer dijo que “un líder verdadero y seguro es probablemente aquel que no tiene deseos de liderar, pero se ve obligado a una posición de liderazgo por la presión interna del Espíritu Santo y por la presión de la situación externa.” Estos son los grandes lideres en el reino de Dios, y Moisés llenó este requerimiento. Cuando quería liderar no tenía el carácter, después de 40 años en el desierto, Dios formó su carácter para que Dios pudiera utilizarlo para hacer una obra que era imposible para hacer en el poder o inteligencia humana. Moisés hasta el día de hoy es el líder por excelencia y es reverenciado por los judíos y no judíos. Y es increíble que, aunque estos se quejaron de él por 40 años en el desierto, acusándole de todos sus problemas, Moisés al día de hoy es el héroe del pueblo judío. Moisés fue una tipología de Cristo.

Cathy: Si, él fue el mediador del antiguo pacto, y como mediador él intervino por el pueblo ante Dios y como tu dijiste Aileen, él está apuntando a lo que habría de venir, El Mesías, que sería el mediador del nuevo pacto.

Moisés liberó a los judíos de la esclavitud de Egipto, mientras que Jesús nos liberó de la esclavitud del pecado. Moisés estaba apuntando a Cristo, pero la obra de Cristo era mucho mayor. Por ejemplo, la mayoría de los judíos en el desierto nunca llegaron a la tierra prometida, por falta de fe. Sin embargo, todos los que Cristo libere en esta vida, llegaran al cielo!

Moisés también era profeta, alguien que habla al pueblo de Dios y Jesús no solamente habló sobre Dios, sino que también se nos manifestó en Su vida. Hebreos 1:3 nos dice, “Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder.”

Lily: Como hemos dicho tantas veces, siempre que leamos la Biblia necesitamos buscar a Cristo porque estas nos apuntan a Él desde el principio hasta el final. Hay un hilo conductor de principio a fin, llevándonos hasta nuestro Salvador y lo que este hizo por todos nosotros. Moisés experimentó lo que Juan nos dijo en 1 Juan 1:9, “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.” Y como la vida de Moisés y muchos otras personajes bíblicos, Él no solamente nos perdona sino Él nos dé un nuevo corazón, Él abre los ojos de nuestra mente, y luego después de formarnos en la imagen de Cristo, nos usa para Su gloria. Si sientes como Moisés sentado en el pozo, miras para arriba, Dios te está llamando, Él es El Dios de las segundas oportunidades.  

La semana que viene continuaremos en el próximo programa con la vida de Moisés.

Escuchemos Su voz mientras estudiamos Su Palabra esta semana y no dejen de sintonizarnos en nuestro próximo programa.  

Aileen: Y si tienen preguntas sobre los temas que estamos tratando, peticiones de oración o una consulta puntual pueden enviarlas a nuestra página o escribirnos a [email protected].  

¡Nuestra motivación y deseo es compartir con otras hermanas en la fe lo que por gracia Dios nos ha ido revelando! Y recuerden siempre que necesitamos de sus oraciones para seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de Su pueblo, no es un dicho sino una necesidad real. Oremos por el programa Mujer Para la Gloria de Dios, y toda la programación de Radio Eternidad. ¡Necesitamos la protección de nuestro Señor!

Cathy: Ya saben que pueden seguirnos en Twitter e Instagram escribiendo a @MPLGDD y en Facebook Mujer para la gloria de Dios. Les esperamos en nuestro próximo encuentro, Dios delante, aquí en Radio Eternidad, impactando el presente con un mensaje eterno.