Catherine Scheraldi de Núñez, Aileen Pagán de Salcedo y Erma Rudert • 4 julio, 2026
Juzgar a otros parece algo cotidiano e inevitable, pero su raíz es más oscura de lo que imaginamos: es el mismo pecado que comenzó en el jardín del Edén. Cuando Adán y Eva tomaron del árbol del conocimiento del bien y del mal, no solo desobedecieron un mandato; actuaron como si supieran más que Dios, usurpando su lugar como único juez. Ese acto de orgullo fue, en esencia, un acto de juicio. Y antes que ellos, fue Satanás quien quiso levantarse por encima del Altísimo. Cuando enjuiciamos a los demás, seguimos ese mismo patrón.
El problema se agrava porque el corazón humano es, como dice Jeremías 17:9, más engañoso que todo y sin remedio. No somos capaces de comprender nuestro propio corazón y, sin embargo, nos creemos con autoridad suficiente para juzgar el del prójimo. Solo Dios, que es el único omnisciente, puede juzgar con perfecta justicia. Colocarnos en ese lugar es destronarlo.
Frente al juicio, la Biblia llama al discernimiento: la capacidad dada por el Espíritu para distinguir la verdad del error desde la perspectiva de Dios, no desde la nuestra. Mientras el juicio señala al otro para condenar y alimentar el orgullo, el discernimiento mira hacia adentro para edificar y actuar en amor. Erma comparte cómo, estando en plena preparación de este episodio, notó en su propio corazón un juicio hacia otra persona, lo que ilustra cuán naturalmente surge este pecado incluso en quienes lo estudian.
La solución no es el esfuerzo propio, sino la rendición al Señor: reconocer el pecado, pedir perdón a Dios y, cuando sea necesario, también a quien se ha juzgado. La batalla le pertenece a él, y acercarse a Dios cada día es la única forma de reemplazar el juicio por amor.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.