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Mujer, ¿reaccionas como el saduceo ante Jesús?

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Aileen: Bienvenidas a Mujer Para la Gloria de Dios. Quien les habla es Aileen Pagan de Salcedo, Cathy Scheraldi de Núñez y Mayra Beltrán de Ortiz. MPLGDD es una producción del Ministerio de mujeres Ezer de La IBI bajo la sombrilla del Ministerio de Integridad & Sabiduría.

Continuamos hoy con una nueva entrega de nuestra serie sobre Jesús una vida única.

Cathy: Gracias a Dios por todas las oyentes que nos apoyan con su sintonía y mensajes.  En verdad es una bendición poder compartir con ustedes.

Como siempre, antes de iniciar con nuestro estudio, vamos a presentarnos a nuestro Señor: oremos.

Mayra: La semana pasada estudiamos cómo Dios nos invita a vivir todas nuestras vidas descansando en Él. Si bien apartamos un día de la semana para dedicarlo especialmente a Dios, Él no es solamente un Dios de domingo. ¡Dios quiere estar presente todos los días y en toda nuestra vida!

Hoy queremos indagar sobre el poder de Jesús. Desde tiempos antiguos y hasta el día de hoy, todo el mundo anhela tener poder. Aunque esto se manifiesta de diferentes formas, el anhelo es el mismo.

Aileen: Me alegra que mencionaras esto; creo que debemos definir las diferentes manifestaciones de este anhelo. En tiempos recientes, el poder que las personas anhelan es el poder personal. Es tener fama, dinero, o una posición en que las personas te respeten y puedas satisfacer tus deseos personales. Esto mismo es lo que la mayoría de las personas anhelaban en el tiempo de Jesús también. Aunque el poder era más en términos de los dioses.

Cathy: Para dar un ejemplo, en Sais, Egipto, donde residía la dinastía real, había un templo a la diosa Minerva. Ella era la diosa de la poesía, sabiduría y artesanía, y las personas viajaban grandes distancias para conocerla. Tenía un altar dorado y alrededor de su cuerpo se enrollaba una serpiente de bronce con la cabeza quedando por encima mirando hacia abajo. En un lado había una estatua de Baco, el dios de la vid, y en el otro lado una de Diana, la deidad maternal. Cada uno tenía un cántaro que sostenían sobre el altar esperando la señal para ofrecer libación de leche y vino a la diosa Minerva.

Mayra: Este altar era un fenómeno. Los sacerdotes entraban en el santuario, preparaban otro altar y lo prendía en fuego. La idea era que el olor de la madera, mezclada con el incensio permearan la habitación y este olor subiera hacia la nariz de su diosa. De repente, leche y vino se derramaban de los cantaros de Baco y Diana, cayendo sobre el altar.  Al mismo tiempo, la serpiente siseaba, dando la impresión a los visitantes de que los dioses estaban vivos y presentes, observando lo que ocurría. 

Aileen: No hay nada nuevo bajo el sol; la gente pagaba dinero para ver este espectáculo, obteniéndose grandes ganancias para el templo. Es como cuando hoy vamos a ver un espectáculo de ilusionismo; ¡la diferencia es que aquellas personas creían que todo esto era producto del accionar de los dioses! Obviamente, esto causaba mucha tensión para los judíos.

Cathy: El Templo de Herodes era una maravilla, sin embargo, el Dios de los judíos era invisible y, al compararlo con el templo pagano, este era silente. De hecho, ¡los judíos ni pronunciaban Su nombre dada Su santidad!

Mira la dicotomía aquí: el Dios que es omnipresente, todo poderoso y continuamente actuando en la vida de Sus hijos, al ser comparado con el montaje que les hacían a los dioses paganos, ¡el Dios verdadero no impresionaba tanto! Claro está que solamente cuando Dios abre nuestros ojos espirituales es que podemos diferenciar la mentira de la verdad.

Mayra: En aquel tiempo, las personas estaban tan acostumbradas a la magia e ilusionismo que cuando un orador comenzaba a hablar, la audiencia pedía una señal para validar lo que este estaba diciendo. Hoy en día somos más sofisticados y muchas veces erramos en la otra dirección, buscando una razón lógica o científica para no creer cuando Dios realmente se está moviendo.

Aileen: Muchas veces, al evaluar el pasado, dado que tenían una cosmovisión diferente a la nuestra, creemos que las personas no eran tan sofisticadas y concluimos que eran brutas. Sin embargo, esto no es verdad. Al igual que nosotros hoy, ellos procuraban abordar la vida a partir de su forma de pensar. De hecho, déjenme darle un ejemplo moderno. En la era de la iluminación, la cultura comenzó a buscar razones científicas para explicar al mundo el origen de la luz. De hecho, muchos de los primeros científicos, eran cristianos.

Cathy: Precisamente, si Dios fue quien creó todo lo que existe en el mundo, los cristianos debemos ser los primeros capaces en entender Su creación. Todo fue creado con Su orden y, al conocer las leyes que gobiernan todo lo creado, esto nos debería acercar más a Dios.

Mientras tanto, el mundo no cree que Dios existe y, por tanto, la ciencia no está buscando a Dios, sino una explicación para probar que Él no existe. De ahí la aceptación de que todo lo que vemos viene de la nada a través de la evolución.

Mayra: Muchos cristianos viven en una incertidumbre dada entre el ateísmo de la ciencia y el fanatismo de los televangelistas que promueven los milagros a cambio de donaciones, una realidad muy parecida a la que se daba en la antigüedad. 

Si bien creemos que Dios es capaz de hacer milagros—y hemos visto milagros—debemos reconocer que estos no son comunes.

Aileen: ¡Exacto! Si los milagros fueran comunes, no serían milagros sino sucesos normales. De hecho, al estudiar la Biblia, es evidente que Dios no siempre hace milagros, sino cuando Él quiere y con un propósito divino. Muchas veces Dios realizaba estos milagros con el objetivo de autentificar algo que estaba tratando de enseñar. 

Aun así, también vemos como pasaron cientos de años cuando Dios permaneció silente entre los escritos de Malaquías y el comienzo de los evangelios.

Cathy: En este tiempo, además de que no recibieron milagros, ¡Dios permaneció totalmente silente!

Sin embargo, cuando Dios decidió que ya era el tiempo para que el Mesías viniera, Dios comenzó a hablar y los milagros comenzaron a suceder de nuevo.

Se pudiera establecer que el primer milagro del Nuevo Testamento fue el embarazo de Elizabet y Zacarías dada la avanzada edad de Elizabet. No hay una explicación científica que justifique el que una mujer postmenopáusica saliera embarazada… ¡sobre todo después de décadas siendo estéril!

Mayra: Esto es cuando Dios desafía las leyes de la naturaleza para validar un evento divinamente ordenado. Juan el Bautista era el Elías que los judíos esperaban para anunciar la llegada del Mesías. Creo que en esta historia hay otro milagro escondido: el hecho mismo de que, aun después de 400 años de silencio de 4 generaciones, el pueblo judío todavía esperara la llegada del Mesías.  Ahora bien, ¡el milagro sobre todos los milagros es que Dios mismo se hizo carne! De hecho, aun hoy, 2000 años después, se nos es difícil entender cómo es que Jesús era 100% hombre y 100% Dios.

Aileen: Como hombre, Él experimentó todas las dificultades, todas las tentaciones, todas las aflicciones que vivimos. Sin embargo, al no tener una naturaleza pecaminosa y de tener un anhelo de hacer la voluntad de Dios y honrar al Padre, vivió sin pecado.

¡Para cualquiera de nosotras poder vivir sin pecado sería un milagro porque no caminamos en el Espíritu 24/7! Al Jesús hacerlo, Él nos demostró lo que hubiera sido si Adán y Eva no hubieran pecado. ¡Jesús nos dio el ejemplo perfecto para seguir!

Cathy: El primer milagro concretamente reportado en la Biblia fue algo sencillo en medio de un grupo pequeño de personas. No fue cuando resucitó a Lázaro de la tumba, o cuando sanó la lepra, o cuando levanto a los incapacitados, sino cuando Jesús cambió el agua en vino en la boda de Caná en Galilea. Probablemente las únicas personas que se dieron cuenta fueron los servidores, María, los padres de la novia y Sus discípulos. Sin embargo, esto fue importante para Dios.

De nuevo, Jesús no fue primero ante las autoridades ni lo anunció como los paganos en sus templos, sino que calladamente resolvió el problema de esta familia.    

Mayra: A Dios le importan los detalles y le importa la gente. Como Sus caminos no son los nuestros, Él vino para a servir a todo el mundo, incluyendo a los marginados por el mundo. Es por eso que el primer milagro conocido fue realizado calladamente sin bombos ni platillos, resolviendo un problema menor a alguien cercano a Él. Sin embargo, Él demostró Su poder a aquellos a Su alrededor, especialmente a Sus discípulos.

Dios siempre está obrando, pero solo podemos reconocer Su obrar si caminamos en intimidad con Él, enfocados en lo que Él hace.  

Aileen: Como Dios no está restringido por tiempo ni por distancia, Él también hizo milagros aun sin estar presente. Podemos leer de otro milagro que Dios hizo en Capernaúm, aun cuando Jesús y Sus discípulos todavía estaban en Caná. Un aristócrata, saduceo fue a Caná, un viaje de cómo 8 horas caminando, para buscar a Jesús porque su hijo estaba muriendo. Jesús dijo: “Vete, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo y se fue.” (Juan 4:50) Jesús no tenía ni que tocarlo ni estar en la presencia del hijo moribundo porque Dios si estaba en su presencia

Cathy: No quiero que pasemos por alto algo más aquí. Cuando el saduceo se acercó a Jesús con su petición, lo primero que Jesús dijo fue: “Si no veis señales y prodigios, no creeréis.” (Juan 4:48) Esto pareciera tosco y grosero, sin embargo, sabemos que Dios tiene propósito en todo.

Los saduceos solamente aceptaban lo que estaba escrito en el pentateuco. Ellos no creían en la vida después de la muerte, en ángeles o espíritus. Para estos, Dios era distante y no aplicaba castigo ni recompensa eterna. Por esto creían que era el deber del hombre aplicar el castigo y este debería ser severo y sin misericordia.     

Mayra: Los saduceos eran vehementemente escépticos de cualquier cosa sobrenatural y profundamente fatalistas. Por eso es que aquí vemos la orquestación perfecta de Dios. El hombre parado en frente de Jesús ya no era un saduceo aristócrata, rico y poderoso, sino un padre que necesitaba que Dios sanara a su hijo, algo que él no podía hacer.

Una vez más, ¡Jesús puso en evidencia Su verdad a través de este acto de gracia, misericordia y fe! Que excelente punto para terminar hoy. Este saduceo se hizo vulnerable y creyó en Jesús, y Dios se movió a su favor.  

Al evaluar este hecho, debemos reflexionar, al igual que hizo este saduceo, ¿Estamos dispuestas a reemplazar nuestros prejuicios y creencias mundanas para vivir según la verdad de Jesús?  ¿Nuestra vida está más alineada con los términos del mundo o los términos de Jesús? A partir de estas preguntas, reflexionemos esta semana. ¡Oremos y meditemos sobre todo lo que Cristo hizo por los que le aceptamos como Señor y Salvador!

Ya saben, no dejen de sintonizarnos en nuestro próximo programa con esta serie sobre la vida de Jesús.  

Aileen: Queridas hermanas, recuerden que necesitamos de sus oraciones. Oremos por el

programa Mujer para la gloria de Dios. ¡La oración es una necesidad real porque necesitamos la protección de nuestro Señor!

Cathy: Ya saben que pueden seguirnos en Twitter e Instagram escribiendo a @MPLGDD y en Facebook, Mujer para la gloria de Dios. Les esperamos en nuestro próximo encuentro.