Jairo Namnún • 26 noviembre, 2018
Las redes sociales ocupan un lugar en la vida del cristiano que merece examinarse con seriedad. Los números son contundentes: el 74% de los creyentes revisa sus redes antes de cualquier disciplina espiritual, y la mayoría pasa más tiempo navegando en ellas que leyendo la Biblia o en oración. Esto no es neutral. Jairo Namnún presenta tres razones por las que este tema demanda atención: la prevalencia masiva de estas plataformas (más de tres mil millones de usuarios activos), su poder sobre nuestras almas, y su potencial redentivo si se usan con sabiduría.
El poder de las redes se manifiesta en cómo nos distraen del trabajo fructífero, nos alejan de las personas que tenemos delante, y nos apartan de la soledad y el silencio que nos confrontan con Dios y con nosotros mismos. Estudio tras estudio demuestra que mientras más tiempo pasamos en redes, más aumentan la soledad y la depresión. Sin embargo, estas plataformas también pueden usarse para edificación. La clave está en evaluar honestamente nuestro consumo, revisar el contenido que publicamos preguntándonos si edifica o provoca envidia, y responder a nuestra conciencia cuando el Espíritu Santo nos confronta. Como dice John Piper, uno de los grandes usos de las redes sociales será probar en el día final que nuestra falta de oración nunca fue por falta de tiempo.
Según la clase, ¿cuáles son las tres razones principales por las que el tema de las redes sociales es importante para el cristiano, y qué revelan las estadísticas sobre cómo los creyentes las usan en relación con sus disciplinas espirituales?
¿Qué significa que las plataformas de redes sociales "no son neutrales" y qué implicaciones tiene esto para el contenido cristiano que se publica en ellas?
Si revisaras el tiempo que pasas en tu teléfono esta semana, ¿qué crees que revelaría la comparación entre tus minutos en redes sociales y tus minutos en oración o lectura bíblica? ¿Qué te dice eso sobre lo que realmente adoras en tus mañanas?
Piensa en la última vez que sacaste tu teléfono mientras conversabas con alguien. ¿Qué mensaje le comunicaste a esa persona con ese gesto, aunque no fuera tu intención? ¿Hay alguien a quien necesites escuchar "en Cristo" esta semana?
La clase sugiere que publicamos logros, halagos y fotos de bendiciones materiales en redes de maneras que nunca haríamos en persona. ¿Por qué creen que existe esa diferencia entre lo que mostramos en línea y cómo actuamos en la vida real, y cómo podría un grupo de creyentes ayudarse mutuamente a ser más coherentes?