Jairo Namnún • 28 septiembre, 2018
La tecnología no es simplemente una herramienta neutral que usamos y dejamos a un lado. Desde el primer capítulo de Génesis, Dios ya anticipaba que la humanidad pasaría de un jardín a una ciudad —un trayecto que implica desarrollo, creación y avance tecnológico. Fuimos creados a imagen de un Dios que crea, y por eso el impulso de inventar, construir y transformar el mundo natural está inscrito en nuestra naturaleza. Sin embargo, algo se torció después de la caída: la primera reacción de Adán y Eva tras pecar fue fabricar vestiduras de higo para esconderse, y desde entonces la humanidad ha usado la tecnología repetidamente para ocultar su necesidad de Dios.
Jairo Namnún desarrolla esta teología bíblica de la tecnología mostrando cómo, desde Caín edificando la primera ciudad hasta la torre de Babel, los avances tecnológicos han estado frecuentemente ligados a la rebelión y al deseo humano de autonomía. Creamos palas para domar una tierra indomable, aire acondicionado para sobrevivir climas adversos, y buscadores como Google para compensar nuestra falta de sabiduría —todo en un intento de resolver los efectos de la caída que solo Cristo puede redimir. El peligro no está en la tecnología misma, sino en convertirla en nuestro canal preferido de salvación: lo primero que tocamos al despertar, lo último antes de dormir, aquello a lo que decimos en nuestro corazón "líbrame, tú eres mi dios." Solo Dios usa la tecnología perfectamente, y lo demostró cuando vistió a Adán y Eva con pieles —prefigurando al Cordero que moriría por nosotros— y cuando instruyó a Noé para construir el arca que salvaría a su pueblo.
Según la clase, ¿qué evidencia bíblica muestra que Dios ya anticipaba el desarrollo tecnológico de la humanidad desde el principio?
¿Cuál fue la primera acción de Adán y Eva después de pecar, y qué revela esto sobre la relación entre tecnología y la tendencia humana a esconderse de Dios?
Piensa en tu relación con tu teléfono celular: ¿qué sentirías si lo olvidaras en casa por un día completo? ¿Qué dice esa reacción sobre el lugar que ocupa en tu vida?
La clase menciona que la tecnología es "nuestro canal preferido de encontrar salvación." ¿En qué áreas específicas de tu vida tiendes a buscar en la tecnología lo que solo Dios puede darte —ya sea seguridad, conexión, escape del aburrimiento o control?
Si la tecnología no es inherentemente mala pero tampoco es moralmente neutra, ¿cómo podría una comunidad de fe desarrollar "convenciones de uso social" sabias para las tecnologías actuales, de la misma manera que existen reglas claras para conducir un automóvil?