Integridad y Sabiduria

Efesios 3

Luis Méndez 2 abril, 2019

El gran misterio que consume al apóstol Pablo en Efesios 3 no es una doctrina abstracta, sino una noticia que debería transformar cómo vivimos: el evangelio se ha extendido a los gentiles. Lo que antes estaba oculto ahora se ha revelado — que nosotros, los que estábamos fuera, somos coherederos, miembros del mismo cuerpo, participantes de la promesa en Cristo Jesús. El pastor Luis Méndez destaca que Pablo, escribiendo desde la prisión y no desde la comodidad, se identifica como "prisionero de Cristo Jesús por amor de vosotros". Su sufrimiento no era motivo de queja sino expresión de un amor que refleja a Cristo mismo, porque amar como Cristo manda siempre conlleva sacrificio.

La segunda mitad del capítulo presenta una oración que debemos imitar. Pablo pide que los creyentes sean fortalecidos con poder por el Espíritu en el hombre interior, para que Cristo more en sus corazones y puedan comprender las dimensiones del amor de Cristo — un amor que sobrepasa el conocimiento. La razón es profundamente práctica: estamos programados para creer que nadie nos ama más que nosotros mismos, pero el amor de Cristo venció incluso la muerte, el límite máximo de nuestro propio amor. Cuando estamos llenos de ese amor, las ofertas miserables del pecado pierden su atractivo. La pregunta que queda no es cuánto sabemos de este amor, sino cuánto nos ha llenado.

  1. Según la clase, ¿cuál es el "gran misterio" que Pablo revela en Efesios 3 y por qué representaba una noticia tan transformadora para los primeros lectores?

  2. ¿Qué conexión establece el pastor entre ser "fortalecidos con poder por el Espíritu en el hombre interior" y la capacidad de resistir las tentaciones del pecado?

  3. Pablo dice que es "menos que el más pequeño de todos los santos" a pesar de su trayectoria y revelaciones. Cuando te miras en el espejo de la gracia de Dios, ¿qué tan lejos o cerca estás de esa actitud, y qué lo evidencia en tu vida diaria?

  4. La clase plantea que las ofertas del pecado nos resultan atractivas porque estamos vacíos. ¿En qué área específica de tu vida sientes que buscas llenarte con algo que no es Cristo, y qué tendría que cambiar para que el amor de Cristo ocupe ese espacio?

  5. Si el amor de Cristo realmente nos ama más de lo que nosotros mismos nos amamos — porque venció incluso la muerte — ¿cómo debería eso cambiar la manera en que tomamos decisiones cuando hay algo que perder o sacrificar?