Integridad y Sabiduria

Efesios 2

Miguel Núñez 2 abril, 2019

Antes de conocer a Cristo, todo ser humano vive en un estado de muerte espiritual — no física, sino una separación real de Dios que lo deja siguiendo las corrientes de este mundo, respondiendo a los deseos de la carne y de la mente, e influenciado por el príncipe de la potestad del aire que controla los sistemas culturales, educativos y filosóficos de cada época. Esta condición hace del hombre un "hijo de ira", alguien bajo la condenación que heredamos de Adán, sin esperanza y sin acceso a las promesas de Dios. Pero el texto de Efesios 2 presenta un contraste dramático: frente a la maldad del corazón humano aparece la bondad del corazón de Dios, rico en misericordia y movido por un gran amor.

La salvación que Dios ofrece es enteramente suya. El texto subraya repetidamente nuestra pasividad: Dios nos amó, nos dio vida, nos resucitó, nos sentó en lugares celestiales — todo "juntamente con Cristo". La fe misma, aunque se cultiva en la obediencia y el estudio, es un don de Dios, de modo que nadie puede gloriarse. El propósito de esta salvación no termina en nosotros: fuimos creados en Cristo Jesús para buenas obras que Dios preparó de antemano. Además, por medio de la cruz, Cristo derribó la pared de separación entre judíos y gentiles, creando un solo pueblo con acceso al Padre por un mismo Espíritu. Así, quienes antes éramos extraños a los pactos y excluidos de la ciudadanía de Israel, ahora somos edificados como templo santo sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo mismo la piedra angular.

  1. Según el estudio de Efesios 2:1-3, ¿cuáles son las diferentes influencias que explican la conducta del ser humano antes de conocer a Cristo, y cómo se relacionan entre sí?

  2. ¿Qué diferencia establece el texto entre misericordia y gracia, y cómo ambas operan juntas en la salvación del creyente?

  3. El pasaje enseña que fuimos creados para "buenas obras que Dios preparó de antemano". ¿Puedes identificar alguna obra específica en tu vida actual — en tu familia, trabajo o iglesia — que sospechas Dios preparó para que tú caminaras en ella?

  4. Si la salvación es completamente un don de Dios y el creyente juega un papel pasivo en ella, ¿cómo afecta esto la manera en que te ves a ti mismo cuando luchas con el pecado o cuando experimentas crecimiento espiritual?

  5. El texto describe cómo Cristo derribó la pared de separación entre judíos y gentiles para crear "un nuevo hombre". En tu contexto actual, ¿qué divisiones entre creyentes — sociales, culturales o de otro tipo — crees que la obra de Cristo debería estar derribando, y qué obstaculiza que eso ocurra?