Integridad y Sabiduria

Memorial: recordando la vida de Abraham

Pepe Mendoza 9 diciembre, 2014

La vida de Abraham nos deja un patrón claro: la bendición siempre viene después de la obediencia, nunca antes. A lo largo de cien años de caminar con Dios, este patriarca tuvo solo siete encuentros memorables con el Señor, pero cada uno de ellos exigió una respuesta de fe y sumisión. No fueron experiencias espirituales constantes ni emociones diarias, sino momentos puntuales que marcaron direcciones y demandaron decisiones. Entre esos encuentros hubo largos períodos de rutina, de espera, de fidelidad silenciosa — y eso también formó parte del diseño divino.

Abraham aprendió que Dios está dispuesto a clarificar nuestras dudas, pero solo cuando mantenemos una actitud obediente y dependiente. Las preguntas que nacen de un corazón dispuesto a actuar reciben respuesta; las preguntas meramente filosóficas quedan en el aire. También descubrió que la gracia recibida obliga a interceder por otros — incluso por quienes no lo merecen, como Lot. El trabajo de Dios en nosotros es como reconstruir un auto destrozado: requiere tiempo, paciencia y golpes de martillo. Como ilustra el pastor Núñez con la historia de su amigo reconstruyendo un jeep durante cuatro años, nadie que vio el resultado final conocía el estado deplorable del inicio. Así llega cada creyente a Cristo, y así es el largo proceso de transformación que Dios obra en quienes le obedecen.

  1. ¿Cuál es la relación que la clase establece entre obediencia y bendición en la vida de Abraham, y cómo se ilustra esto en los momentos en que Dios le confirmó sus promesas?

  2. En cien años de vida con Dios, Abraham tuvo solo siete encuentros memorables con el Señor. ¿Qué nos enseña esto sobre las expectativas que a veces tenemos de experiencias espirituales constantes?

  3. Abraham tuvo que interceder por Lot a pesar de que este había escogido egoístamente lo mejor de la tierra. ¿Hay alguien en tu vida por quien te cuesta interceder porque sientes que no lo merece? ¿Qué te impide hacerlo?

  4. La clase menciona que muchos cristianos viven en el pasado, contando experiencias espirituales de hace décadas sin nada reciente que contar. Si alguien te preguntara qué está haciendo Dios en tu vida este año, ¿qué responderías con honestidad?

  5. El pastor Núñez señala que a veces los cristianos pasan de ser personas llenas de gracia al convertirse a ser legalistas que exigen a otros lo que nadie les exigió a ellos. ¿Por qué creen que ocurre esto con el tiempo, y cómo podemos protegernos de esa tendencia?