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Dios es fiel a Moisés

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¿Evaluamos nuestras vidas según estándar del mundo o a según el estándar de Dios?

Y así tenemos la palabra profética más segura[a], a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones. (2 Pedro 1:19)

Aileen: Bienvenidas a Mujer para la gloria de Dios, quien les habla Aileen Pagan de Salcedo, Cathy Scheraldi de Núñez y Lily Astudillo de Llambes.

Hoy continuamos con nuestra serie sobre la vida de Moisés.  Esta nueva entrega se titula “Dios es fiel a Moisés”

y para mayor introspección la pregunta que nos hacemos hoy es “¿Evaluamos nuestras vidas según estándar del mundo o a según el estándar de Dios?”

Lily: ¡Damos gracia a Dios por cada una de Uds. que nos apoyan con su sintonía! 

MPGD es un programa radial transmitido por Radio Eternidad en su dial 990 AM o por las redes en http://radioeternidad.com/ es una producción del Ministerio de mujeres Ezer, de la IBI, bajo la sombrilla del Ministerio de Integridad & Sabiduría.

Cathy: ¡Gracias a Dios continuamos con la grabación del programa radial y la transmisión del video de esta grabación desde nuestros hogares!

¡De antemano le pedimos disculpas por cualquier imprevisto o interrupción grabando desde nuestras casas! 

Y recuerden que, si tienen preguntas sobre los temas que estamos tratando, peticiones de oración o una consulta puntual pueden enviarlas a nuestra página o escribirnos a [email protected]. ¡Nuestra motivación ydeseo es compartir con otras hermanas en la fe lo que por gracia Dios nos ha ido revelando! Y ya para continuar con nuestro estudio, primero queremos presentarnos a nuestro Señor, oremos.

Aileen: En el programa anterior hablamos sobre diferentes tipos de desiertos espirituales que podemos pasar, y el propósito de Dios para con estos. Si no han escuchado este programa los animo a entrar en la página para ser edificadas por el contenido de este. También en este programa iniciamos la revisión del comienzo de la segunda tercera parte de la vida de Moisés, cuando este había alcanzado la edad de 80 años. Con el llamado que recibió a través de la zarza ardiente, en donde Jesucristo personalmente llamó a Moisés al ministerio.  Para este momento era ya evidente el crecimiento espiritual que Moisés mismo tuvo en el desierto durante estos 40 años.

Hoy comenzaremos a repasar esta otra época de su vida. Ya sabemos que para este momento Moisés tenía 80 años, 40 años que había pasado en el palacio en Egipto, y los últimos 40 años cuidando el rebaño de su suegro en el mismo desierto en donde deambularía por los próximos 40 años.

Moisés llegó hasta el pie del Monte de Horeb en donde notó algo diferente, algo que nunca había visto antes y que por ende le llamó la atención; una zarza ardiendo en llamas pero que a la vez no se consumía, y por tanto Moisés se acerca para estudiarla.   

Lily: Todas hemos leído esta historia sin embargo me pregunto ¿cuántas de nosotras hemos pausado para pensar sobre las implicaciones de esta zarza ardiendo? ¡Este es el inicio de la revelación de la redención de la humanidad! La esencia de Dios está siendo revelada al hombre, y no solamente a través de una imagen, sino también con Su palabra. Él habló con Moisés. Lo primero que notamos en Éxodo 3:4 es que este le llamó por su nombre. Leamos: “Cuando el SEÑOR vio que él se acercaba para mirar, Dios lo llamó de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.” Y hay algo aquí que quiero resaltar dado que la mayoría, si no todas nosotras no somos judías y es que, dentro de la cultura hebrea, cuando alguien repite tu nombre 2 veces, esta es una señal de intimidad. ¡Y el Dios que creó el universo llamó a Moisés por nombre!

Solo puedo imaginar mientras Moisés deambulaba en el desierto cuántas veces este pensó que Dios se había olvidado de él. Y ver ahora que Cristo no solamente lo llama, sino que lo llama de una forma intima.  Seguramente Moisés experimento una gran emoción en ese momento.

Cathy: Luego Dios le dice en el versículo 5, “no te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.”  ¿No les llama esto la atención? ¿Dios le llama de una forma íntima y luego le dice no te acerques? Y este es un punto muy importante porque muchas veces nosotras olvidamos que, aunque Cristo se encarnó como hombre, este no es como nosotras. En Su bondad Él se humilló y se hizo carne y caminó en la tierra con el propósito de salvarnos y revelarnos la santidad de Dios, pero Él es Dios, Él no es simplemente un hombre. Él nos demostró como Dios actuaria si fuera hombre y por eso Hebreos 1:3-4 nos dice, “Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos.”  

Aileen: Cristo quería que Moisés entendiera que, aunque Él es inmanente y tiene una relación cercana con Sus hijos, al mismo tiempo es trascedente, Él está por encima y más allá de todos nosotros y esto es algo que todas debemos de entender. Muchas piensan en Jesús como su amigo y creen que pueden convencerle para que este les conceda todo lo que quieren, y esto no es la realidad. Isaías 45:6-7 habla sobre Su soberanía: “para que se sepa que desde el nacimiento del sol hasta donde se pone,

no hay ninguno fuera de mí. Yo soy el SEÑOR, y no hay otro; el que forma la luz y crea las tinieblas, el que causa bienestar y crea calamidades, yo soy el SEÑOR, el que hace todo esto.”  Nosotras somos quienes necesitamos ser obedientes a Él, y no a la inversa. He escuchado a personas cuestionar por qué Dios no me quita el deseo de… (se puede poner su pecado allá), se lo he pedido tantas veces. Nosotras no podemos sentarnos solo a esperar que Dios nos quite el deseo de pecar, sino que también debemos esforzarnos para no pecar y a través de nuestra sumisión y obediencia, ¡Dios nos da la fortaleza para resistir el pecado! 

Lily: Muchas personas creen que Dios es como una maquina dispensadora de refrescos, que se le entra la moneda, y entonces el refresco sale y no es así. Si fuera así, ¿quién entonces es que esta en control, nosotras o Dios?

Cathy: ¡Nosotras obviamente!

Lily: y no es así. Gálatas 5:17 es muy claro: “el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro,” y quiero que escuchen bien esta última parte “de manera que no podéis hacer lo que deseáis.” ¡No es solamente pedirle a Dios que nos quite el deseo de pecar, sino también es obrar para desarrollar el dominio propio! Y quiero añadir que necesitamos ser intencionales en hacerlo. El dominio propio no nos surge fácilmente, hay que ser determinados e intencionales en desarrollarlo, pero vale la pena porque mientras mayor sea nuestro dominio propio, menos fuerza tienen las tentaciones en nuestras vidas.

Cathy: Yo puedo compartirles una analogía que respalda lo que estás diciendo Lily. Digamos que soy una atleta, y estoy practicando un deporte (tenis, voleibol, maratonista, etc.) y por ende estoy comiendo una dieta saludable, durmiendo bien en vez de salir con amigos, mi rendimiento será mucho mejor que cuando estoy comiendo comida chatarra, durmiendo poco y pasando mucho tiempo sentada mirando televisión.

¡¿Si para sobresalir en el deporte tenemos que sacrificar nuestro tiempo y nuestros deseos, cuanto mas no será para cultivar nuestro carácter y espíritu?!

Pablo nos dijo en 2 Timoteo 4:7, “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe.” Mientras más alimente mis deseos pecaminosos, más fuerte será la tentación, ¡y mientras más alimente los deseos del Espíritu más fuerte seré para resistir el pecado! La fórmula es sencilla.

Y regresando a Éxodo 3:6 Dios se identifica ante Moisés como, “Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tenía temor de mirar a Dios.” Recordemos que esta idea de que Dios está cerca de Sus hijos es algo nuevo por los judíos.

Aileen: De hecho, el respeto y la reverencia que los judíos le tenían a Dios era tal que estos no se atrevían ni si quiera a mencionar Su nombre por miedo de fallarle. No hay duda de que para los judíos Dios es trascedente, lo que era nuevo es Su inmanencia y la respuesta de Moisés fue totalmente apropiada, cubrió su rostro, porque tenía temor de mirarle. ¿Recordamos lo que Proverbios 9:10 nos enseña? “El principio de la sabiduría es el temor del SEÑOR,” y Cristo dijo a Sus discípulos en Mateo 10:28, “no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.” Jesús aquí estaba hablando con Sus discípulos, aunque nosotros hoy día como cristianos tenemos la certeza de que una vez salvos no vamos al infierno. Sin embargo, el énfasis en este pasaje es que debemos tener más miedo de fallar a Dios que el fallar a los hombres. El fallarle a Dios no se compara con el fallarle a los hombres. ¡El honrar a Dios siempre debe ser nuestra respuesta racional a quien Dios es!

Lily: Y continuando con el análisis del texto, la próxima respuesta que Dios da es probablemente la duda que Moisés y todos los judíos de aquel tiempo tenían, ¿Acaso Dios se olvidó de nosotros? Escuchamos 3:7, “Y el SEÑOR dijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos.” 40 años deambulando en un desierto, con la certeza de que sus hermanos estaban sufriendo en Egipto, da mucho tiempo a pensar. Moisés no tuvo una Biblia como nosotros, para que pudiera estudiar, sino que fueron horas y horas pensando. Y si somos sinceros, el simple hecho de saber que Dios conoce todo lo que está ocurriendo no nos tranquiliza del todo, a menos que confiemos en que Dios es por nosotros como Romanos 8:31 nos enseña.  ¡Y para este momento Dios está a punto de demostrarle a Su pueblo cuanto Él los ama! Leamos el capítulo 3:8, “Y he descendido para librarlos de la mano de los egipcios, y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al lugar de los cananeos, de los heteos, de los amorreos, de los ferezeos, de los heveos y de los jebuseos.”

Cathy: Ellos no sabían que estaban bajo disciplina como consecuencia de sus pecados y seguramente lo que pensaron es que Dios les había abandonado. De hecho, leamos en Lamentaciones 5:19-20, “Mas tú, oh SEÑOR, reinas para siempre, tu trono permanece de generación en generación. ¿Por qué te olvidas para siempre de nosotros, y nos abandonas a perpetuidad?”  Y esta es la forma en que las mentes entenebrecidas piensan. Sin embargo, Dios les asegura que Él hará algo por ellos, para mejorar su situación de esclavitud.  El versículo 9 de Éxodo 3 nos demuestra que Dios oye nuestras oraciones. Leamos: “Y ahora, he aquí, el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí, y además he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.” ¿Por cuántos años los judíos oraron a Dios mientras eran esclavos en egipcio?

Aileen: Por cientos de años. Por varias generaciones no habían recibido respuestas a sus oraciones y es por esto que Dios les dice que El si las ha escuchado.

Y al evaluar esto lo primero que viene a mi mente es ¿por qué Dios se tomó tanto tiempo para contestar entonces? Con esta simple pregunta, y teniendo en cuenta que Dios no comete errores, entonces comienzo a cuestionar mi propia vida. ¿Acaso hemos pecado contra Dios, le hemos ofendido de tal forma que nos esta disciplinando o simplemente nos quiere enseñar alguna lección? Y creo que cada una de nosotras debemos evaluar nuestra vida a través de esta perspectiva…cuando Dios parece que no está contestando nuestras oraciones o cuando estamos pasando por dificultades, debemos buscar el propósito de Dios para con nuestras vidas, preguntarnos si hemos pecado y aun si no podemos ver nuestro pecado, pedirle al Señor que nos lo revele.  ¡Nuestro corazón es engañoso y dada la misericordia de Dios, Su revelación es progresiva!

Lily: ¡Exacto! La otra posibilidad es que nuestro desierto no sea necesariamente por algún pecado en particular, sino porque hay algo en particular que Dios está tratando de enseñarnos.   ¡Y de nuevo queremos aprender e implementar en nuestras vidas todo lo que Dios tenga para enseñarnos porque Él sabe justamente lo que necesitamos aprender para parecernos más a Jesús!

Y ahora leamos cuando Moisés recibe su comisión, leamos en 3:10, “Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.” Esto era lo que había faltado 40 años atrás. Moisés sabía que tenía el llamado, pero no esperó la confirmación de Dios y actuó bajo sus propios criterios. Y hay una lección aquí para nosotras también. Esta es precisamente la forma en que Dios obra. Puede ser que sientas que Dios te está llamando a algo, pero no quieras cometer el mismo error que Moisés. Ten paciencia porque si estas entendiendo bien al Señor, Él te presentara las oportunidades y confirmará tu llamado. Sin embargo, si comienzas a manipular las situaciones o a promoverte a ti mismo será una pérdida de tiempo, y Dios no bendecirá tu esfuerzo. ¡El Señor obrara en Su tiempo!

Cathy: Y quiero evaluar ahora la respuesta de Moisés hacia su comisión, leamos en 3:11, “Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.”  El respaldo de Dios fue un poquito diferente al que Moisés experimentó 40 años atrás ¿verdad?

Aileen: ¡Claro!

Lily: Totalmente lo opuesto

Cathy: Este es el mismo hombre que lideró al ejército egipcio para ganar una guerra contra Etiopia; este es el hombre que fue entrenado para ser el próximo faraón y ahora se preguntaba ¿quién soy yo? 40 años en el desierto definitivamente habían cambiado su forma de pensar. En un principio este era un hombre arrogante que mató a un hombre porque abusaba de alguien a quien él ni si quiera conocía.  Y ahora este mismo hombre tiene miedo hasta de salir del desierto. Pudiéramos percibir esto como una debilidad, cuando en realidad es que él ya se conocía a sí mismo: como un simple hombre mortal. La única forma en que él o cualquiera de nosotras podemos hacer algo bueno es si Dios está caminando con nosotras.  Por eso la respuesta de Dios a Moisés es lo que leemos en 3:12, “Ciertamente yo estaré contigo, y la señal para ti de que soy yo el que te ha enviado será ésta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto adoraréis a Dios en este monte.”

Aileen: Vimos la primera pregunta de Moisés a Dios, ¿quién soy yo? Ahora veremos la segunda pregunta ¿quién eres tú? Leamos el capítulo 3:13 “Entonces dijo Moisés a Dios: He aquí, si voy a los hijos de Israel, y les digo: «El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros,» tal vez me digan: «¿Cuál es su nombre?», ¿qué les responderé?” Estas son preguntas lógicas porque recordemos que cuando Moisés trató de evitar la riña entre dos judíos, uno de ellos le preguntó “¿Quién te ha puesto de príncipe o de juez sobre nosotros? ¿Estás pensando matarme como mataste al egipcio?” (Éxodo 2:14). Esto sucedió en un tiempo cuando Moisés pensó que ellos si iban a reconocerle como el enviado de Dios.  Pero ahora después de pasar 40 años fuera ¿cómo él puede estar seguro de que lo reconocerían? 

Lily: Y noten la razón que Dios le da, para que “adoraréis a Dios en este monte.” Este debe ser el propósito de todas nuestras vidas, adorar a Dios no importa a donde estemos. Si Dios nos tiene en el desierto adórenosle, si nos tiene en una experiencia por encima de la montaña adórenosle, ¡sin importar lo que esté ocurriendo en nuestras vidas Él merece la gloria y adoración!

Y es entendible que Moisés todavía tuviera sus dudas y pregunta a Dios, leamos en el capítulo 3:13, “He aquí, si voy a los hijos de Israel, y les digo: «El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros,» tal vez me digan: «¿Cuál es su nombre?», ¿qué les responderé?” Recordemos que Moisés había anteriormente pecado su atrevimiento orgulloso, y ahora él quiere estar seguro de que no cometería el mismo error de nuevo.

Cathy: Y leamos en 3:14, “Y dijo Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: «YO SOY me ha enviado a vosotros.»” Para nosotras esto tiene mucho significado, y de hecho en los próximos programas lo trataremos, pero ahora pongámonos en los zapatos de Moisés; el último encuentro de Moisés con los judíos había sido en Egipto hacían ya 40 años y en aquella ocasión como mencionamos, estos no le reconocieron como la persona que elegida para liberarlos.  Ahora le parecía que las condiciones eran más difíciles como para tener que decirles que “Yo Soy” era quien le estaba enviando. Esto era bastante intimidante. No solamente que tenía que regresar al lugar donde querían matarlo por considerarlo un traidor, sino que la persona que lo estaba enviando era Yo soy.  Se nota que Moisés tuvo un encuentro con El Santo, y mientras más cercano que llegó a estar de Dios, mayor fue el miedo que tuvo y más confusión sobre su identidad.

Y esto me trae a la mente lo que Juan Calvino escribió en su libro Institutos de la Religión Cristiano “Nunca sabremos quienes somos hasta que sepamos quien es Dios.”     

Aileen: Siempre nos creemos que somos mejores de lo que realmente somos y un encuentro con el Todopoderoso es lo que nos ubica y permite hacer conciencia de nuestra real condición. Somos personas mortales, somos débiles y totalmente falibles y Dios es El Soberano, El Todopoderoso que nunca ha cometido errores y nunca los cometerá. Dios reveló a Moisés que Él no está limitado por el tiempo porque siempre vive en el presente, Él es personal, Él ve todo, Él oye todo, Él conoce lo que está ocurriendo, y en todo tiempo Él puede comunicarse y relacionarse con Sus criaturas.  

Pausemos para reflexionar en esto: un Ser que es tan grande que tan solo la orilla de su manto llenaba el templo. En la visión de Isaías Dios pone en evidencia que Él nos ama tanto que se comunica, nos llama, nos cambia y nos salva para que podamos pasar una eternidad con Él. ¡Esto suena como un cuento de Hadas, surreal sin embargo es la realidad!    

Lily: Solamente un Dios Santo y amoroso puede hacer lo que Él ha hecho por nosotros.

Hermanas, de nuevo el tiempo nos queda corto y tenemos que terminar. En el próximo programa comenzaremos viendo la gloria de Dios, vista a través de la vida de Moisés y de otros.  Meditemos sobre lo que hemos estudiado y escuchemos Su voz mientras seguimos estudiando Su Palabra esta semana. Evaluemos nuestras vidas en comparación a la vida de Jesús para que tomemos decisiones sabias en donde Dios sea glorificado.  No dejen de sintonizarnos en nuestro próximo programa donde seguiremos con la serie de la vida de Moisés. 

Cathy: Queridas hermanas, queremos recordarles que necesitamos de sus oraciones para seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de Su pueblo, esta es una necesidad que se hace cada vez más real dada la cada vez mayor oposición hacia el evangelio. Oremos por el programa Mujer Para la Gloria de Dios, y toda la programación de Radio Eternidad. ¡Necesitamos la protección de nuestro Señor!

Aileen: Ya saben que pueden seguirnos en Twitter e Instagram escribiendo a @MPLGDD y en Facebook Mujer para la gloria de Dios. Les esperamos en nuestro próximo encuentro, Dios delante, aquí en Radio Eternidad, impactando el presente con un mensaje eterno.