Las pruebas revelan nuestro carácter y nuestra confianza en Dios. En medio de ellas podemos aferarnos a Él y buscar honrarle y obedecerle aún más que en los momentos en que las aguas no se muestras turbulentas. Nehemías eligió ser guíado por Dios en medio de momentos difíciles. Veamos en esta entrega cómo actuar ante la presión de forma que Dios sea honrado en todo momento.
La distracción: La estrategia número uno del enemigo
Quinta Parte (Nehemías 6)
Nehemías acude a Dios una y otra vez en medio de estos conflictos, sin saber si finalmente él iba a terminar la muralla o no. Los líderes verdaderos no son motivados por la certidumbre de lo que se avecina, sino por el Dios que ellos conocen. Realmente la mejor motivación para hacer grandes cosas es el tener un íntimo conocimiento del Dios que gobierna el universo. ¿Con cuales garantías construyó Noé el arca? Su única garantía, fue la palabra de Dios. ¿Qué garantías tuvo Abraham de que realmente ellos tendrían un hijo a la edad de 90 y 100 años? La palabra que Dios le había dado fue su única garantía. ¿Con que garantías fue Moisés a liberar dos millones de judíos? El fue con la mejor garantía que ser humano pueda tener, la palabra que Dios había hablado. Como Dios ha engrandecido Su nombre y Su palabra por encima de todo (Samo 138), no hay garantía superior a Su nombre y Su palabra. El Señor afirma que es mas fácil que el cielo y la tierra deparezcan a que una tilde no se cumpla de lo que El ha hablado. Muchas veces hemos hablado de como mucha gente quiere señales para confirmación de ciertas cosas; pero no podemos olvidar que el Señor no dijo: “el cielo y la tierra pasarán, pero mis señales no pasarán. ¡¡¡No!!! El Señor dijo: “el cielo y la tierra pasarán, pero mi palabra no pasará.
Para ver el cumplimiento de la Palabra de Dios, necesitamos tomarnos el riesgo que Dios espera tomemos confiando en Su Palabra. Muchos cristianos no han visto “el mar abrirse” porque prefieren la seguridad del Egipto que ellos conocen. Y al quedarse en Egipto, desobedecen Su palabra. El obstáculo entre la promesa de Dios y el cumplimiento de esa promesa es la desobediencia.
Neh 6:10 Cuando entré yo en casa de Semaías, hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, que estaba encerrado allí , él dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen a matarte, vienen de noche a matarte. 11 Pero yo dije: ¿Huir un hombre como yo? ¿Acaso uno como yo entraría al templo para salvar su vida? No entraré. 12 Entonces me di cuenta de que ciertamente Dios no lo había enviado, sino que había dicho su profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat le habían pagado. 13 Le pagaron por esta razón, para que yo me atemorizara y obrara de esa manera y pecara, y ellos tuvieran un mal informe de mí y pudieran reprocharme.
Este texto nos ayuda a entender que no todo el que viene en nombre de Dios es un representante de Dios. Nehemías fue a visitar a este hombre de nombre Semaías por razones que el texto no especifica; y este hombre, que no está claro quien era, le informa que hay un plan para matarlo y que por tanto él debe huir y esconderse en el templo. Nehemías responde con el valor que lo caracterizó y le dice: ¿Huir un hombre como yo? ¿Acaso uno como yo entraría al templo para salvar su vida? No entraré.
La valentía como resultado de la llenura del Espíritu Santo será parte de nuestra próxima entrega. Permita el Señor que un profundo conocimiento de Su Persona nos haga conocer cuando algo es su voluntad sin que haya duda alguna en nuestro corazón.