Esmirna:
Una Iglesia pobre, pero rica
Apocalipsis
2:8-11
(Segunda Parte)
Segunda
observación.-
“…y
la blasfemia de los que se dicen ser judíos y no lo son, sino
que son sinagoga de Satanás”.
Ap. 2:9
Este
era un grupo de personas, de nacionalidad
Judía, que se habían aliado a los gentiles para hacerle
la vida imposible a los cristianos y perseguirlos. Cristo les llama:
Sinagoga de Satanás. Esta gente iba a la iglesia cada domingo,
oraba, cantaba con los hijos de Dios; parecían cristianos,
pero eran sinagogas de Satanás. Gente así son difíciles
de pastorear porque no son ovejas, sino cabritos. Esta gente crea
oposición, críticas, resistencia y nunca están
de acuerdo.
Tercera
observación.-
“No
temas lo que estás por sufrir. He aquí, el diablo
echará a algunos de vosotros en la cárcel para que
seáis probados, y tendréis tribulación por diez
días.”.
Ap. 2:10
Cristo
no les dice: no temas porque yo voy a evitar tus sufrimientos; o tu
angustia o la cárcel. El no les
garantiza que no pasarían por ninguna dificultad, sino que El
no los va dejar solo en medio de ella.
Cuarta
observación.-
“…He
aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la
cárcel”. Ap. 2:10
¿Quién
los va a poner en la cárcel?, ¿Quién afligió
a Job?, ¿Quién afligió a Pablo?, ¿Quién
pone en la cárcel a los creyentes de la iglesia de Esmirna a
quien Dios considera rica? Satanás. La iglesia de Esmirna no
va a la cárcel porque está en pecado; esta iglesia va a
la cárcel viviendo verdaderamente el evangelio de Cristo.
Quinta
observación.-
“…Sé
fiel hasta la muerte”. Ap. 2:10
La
manera como soportamos el dolor es con los ojos puestos en Jesús
y haciendo las cosas como El las hizo y las toleró. Y, ¿cómo
las hizo o porqué las hizo? Por el gozo puesto delante de El,
soportó la cruz. Este mundo no es el mundo de nuestro
disfrute; esta es la hora del trabajo; del esfuerzo; el sufrimiento;
del dolor.
Durante
el período de la tribulación, la palabra describe a un
grupo de creyentes que en su fidelidad llegaron hasta el punto de
derramar sangre. Mira como lo dice Apocalipsis 12:11,
“Ellos lo vencieron por medio de la
sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no
amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte”.
Para
sufrir por la causa de Cristo, yo necesito dejar de amar mi vida
tanto; no es mía; es de El; El me la dio; El me compró.
Sexta
Observación.-
“..Y
yo te daré la corona de la
vida” Ap. 2:10
En
estos momentos tenemos que vivir en este mundo porque no hay otro por
ahora; pero tenemos que hacerlo con la
mente puesta en el otro. Decía alguien que la gente que más
impacto ha tenido en este mundo han sido aquellos que han vivido con
la mente puesta en el otro.
Santiago
lo dice de esta manera:
Santiago
1:12 “Bienaventurado el hombre que
persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado,
recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido
a los que le aman”.
La
perseverancia bajo la prueba determina quien es un creyente genuino y
quien es un creyente nominal, o cultural, o temporal, o
denominacional. La corona de la vida le ha sido prometida a los que
le aman y prueban su amor por su obediencia.
Séptima
observación.-
“El
que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
iglesias. El vencedor no sufrirá daño de la muerte
segunda.”
Las
palabras son serias; de peso; de advertencia; no para hacer caso
omiso. El que tenga oído que oiga.
El que venza; no sufrirá daño de la muerte segunda que
es otra manera de decir, no será condenado; no será
separado de Dios para siempre.