Esmirna:
Una Iglesia pobre, pero rica
Apocalipsis
2:8-11
(Primera Parte)
En
el libro de Apocalipsis nos encontramos a
Cristo pasando revista a las siete iglesias establecidas en el área
de Asia Menor. De esas 7 iglesias, el Señor reprende a cinco
de las siete; y aprueba, consuela y estimula a dos de ellas sin tener
ninguna palabra de reprensión para esas dos: la iglesia de
Filadelfia y la iglesia de Esmirna.
Brevemente,
a manera de revisión, veamos una vez más el veredicto
de Cristo sobre estas iglesias:
-
A
la iglesia de Esmirna.
Le dice: a pesar de que eres pobre, realmente ante mi eres rica.
Cristo le dice a la iglesia de Esmirna: podrás ser pobre ante
los hombres, pero ante mis ojos, eres rica.
-
A
la iglesia de Laodicea. “Conozco tus
obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá
fueras frío o caliente! 'Así, puesto que eres tibio, y
no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”
Compara
las palabras de Cristo para la iglesia de Esmirna tildada de pobre,
pero que realmente era rica; con las
palabras para la iglesia rica, la de Laodicea, considerada pobre.
Obviamente, Cristo no mide el sentido de riquezas de la misma manera
que nosotros lo hacemos. Y esa entonces es la pregunta, ¿quién
es rico ante los ojos de Cristo y quien es pobre? ¿En qué
consiste la pobreza espiritual y la riqueza espiritual?
Cristo
le habla a la iglesia de Esmirna, y le hace las siguientes
observaciones y recomendaciones, veamos en detalle cada una de ellas.
Primera
observación.-
“Yo
conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú
eres rico).” Ap. 2:9
Esmirna
era una ciudad eminentemente rica, pero no la iglesia que estaba en
la ciudad de Esmirna. La ciudad de Esmirna
tenía recursos, relaciones, belleza, cultura, vida social y
autosuficiencia, ya que Roma la dejó gobernarse a sí
misma. Toda esta riqueza de cosas y relaciones que el mundo valora y
que algunos de los hijos de Dios valoran, es precisamente lo que
Cristo llama pobreza espiritual.
Veamos
como estas cosas que citamos anteriormente, nos vuelven pobres.
La
iglesia de Esmirna, en cambio, fue fundada en medio de una ciudad
próspera y sin embargo era pobre materialmente, pero rica ante
el Señor. La mayoría de los estudiosos entienden que
con toda probabilidad esta iglesia era pobre, porque era perseguida
por rehusar adorar a los dioses paganos y por rehusar adorar al
emperador.
Bajo
el emperador Domiciano en los años en que esta iglesia
existió, se hizo obligatorio una vez al año, quemar
incienso al dios César. Los fieles de Esmirna no iban a hacer
esto, por lo que como consecuencia sufrirían persecución;
nadie haría negocios con ellos; sus propiedades podían
ser confiscadas. Todo eso contribuyó a la pobreza de esta
iglesia y si embargo fueron esas mismas circunstancias que hicieron
que Dios proclamara a esta iglesia como rica espiritualmente. La
riqueza de esta iglesia se debía precisamente al hecho de que
carecían de las riquezas del mundo.
¿Qué
es lo que hace rica una iglesia o la vida de una persona?
-
Su
relación con Dios que no es afectada por las circunstancias
del momento.
-
Su
santidad en medio de una generación perversa y torcida.
-
Su
apego a las escrituras cuando otros la relativizan
-
Su
dependencia del Señor y no de sus recursos
-
Su
gracia hacia los demás porque reconocen la gracia que Dios ha
tenido con ellos
-
Su
falta de auto-justicia y por tanto ausencia de condenación
hacia los demás.
-
Su
humildad de corazón que le permite verse como Dios le ve.
-
Su
vida de adoración medida mas por su obediencia que por su
música
-
Su
vida de oración como el motor detrás de cada cosa que
hace
-
Su
deseo de glorificar a Dios aún en las cosas diminutas de la
vida.
¿Cómo
evaluarías, tú tu vida? ¿Rica o pobre? La
riqueza material frecuentemente crea pobreza espiritual. No tiene que
ser así, pero frecuentemente es como se da. Veamos las
palabras de Pablo para su discípulo Timoteo, con relación
a los ricos de este mundo. 1Ti 6:17-19
“A los ricos en este mundo,
enséñales que no sean altaneros ni pongan su esperanza
en la incertidumbre de las riquezas, sino en Dios, el cual nos da
abundantemente todas las cosas para que las disfrutemos. 18 Enséñales
que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, generosos y prontos a
compartir, 19 acumulando para sí el tesoro de un buen
fundamento para el futuro, para que puedan echar mano de lo que en
verdad es vida.”
¿Y
tú? ¿Eres pobre o rico
espiritualmente, independientemente de que seas pobre o rico en el
mundo material? Dios nos manda a ser ricos en El, independientemente
de que seamos pobres o ricos aquí en la tierra. No hay dudas
que Dios nos hace crecer a través de las dificultades, mucho
mas que a través de la bonanza; y sin embargo, es bonanza lo
que el cristiano busca cuando Dios nos ha mandado a buscar primero el
reino de los cielos y su justicia y todo lo demás se os dará
por añadidura.
Continuará...