Dios es la fuente de luz y de vida (6ta. Parte)
1 Juan 1:5-7 "Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión los unoscon los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado."
Otros están convencidos que realmente pertenecen a la fe porque tienen mucho tiempo involucrados en actividades cristianas y ministerios cristianos, pero ni siqueira el ser pastor es garantía de ser cristiano. Hoy lo que mas abubdan son falsos maestros; lobos vestidos de ovejas. Otros han sido criados en una familia de buenos valores y por tanto no son borrachones, ni promiscuos; ni dados a las disensiones y su moralidad los convence de que están en el reino de los cielos. Otros están contando con el bautismo que hicieron como si las obras nos pudieran ganar el reino el reino de los cielos. La realidad es que muchos tienen una falsa seguridad.
Si no tenemos una comunión con Dios, pronto el pecado comienza dominarme, se hace evidente ante los demás, aunque yo no lo vea. Si hace le agrego falta de oración, falata de lectura de la palabra y la ausencia de santidad en mi vida, entonces realmente como dice el versículo 6 “andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. Y el no andar en la verdad, me impide el tener comunión con Dios. Y esas cosas militan en contra de la genuinidad de mi conversión .
Una de las primeras cosas que Juan dice acerca de aquellos que han nacido de nuevo es que ellos tempranamente, después de su nacimiento, comienzan a experimentar una atracción hacia a persona de Dios que los lleva a tener comunión con El; y esa nueva comunión con El los lleva entonces a alejarse de la comunión que él tenía en vida anterior con personas, lugares y cosas. Hablar de que realmente somos cristianos genuinos cuando en realidad mi comunión con Dios es mínima o no existente, mientras continúo comulgando con el mundo de pecado de donde yo vengo es una contradicción. Es difícil pensar que una persona en quien mora la tercera persona de la Trinidad en su interior tenga dificultad de vivir una vida de comunión con Dios. Si Dios viviendo en mi interior no termina afectando mi vida de manera considerable, tenemos que preguntarnos si realmente Dios vive en mi interior. Mira como Juan habla de esto que to estoy hablando en este momento: “6 Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; 7mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado”, 1Juan 1:6-7. En la palabra de Dios, con frecuencia, las tinieblas son representativas del pecado y la luz representativas de la santidad o de la verdad de Cristo, y por tanto Juan está diciendo que si nosotros decimos que tenemos comunión con Dios, si estamos diciendo que Dios mora en nosotros en la persona del Espíritu Santo, que hemos nacido de nuevo, pero que en realidad nuestro caminar es en tinieblas, teniendo una vida que está marcada por una vida de pecado, estamos mintiendo porque nosotros no estamos practicando la verdad y la ausencia de la práctica de la verdad es la afirmación de que ciertamente yo no he pasado de las tinieblas a la luz. Y si eso no ha ocurrido, pues, no tengo salvación, y si no tengo salvación pues estoy todavía en la condenación. Entonces Juan agrega: "pero si andamos en la luz"... en otras palabras, si ya no andamos en pecado, sino que estamos caminando conforme a la revelación de la palabra, entonces eso hace posible el que nosotros podamos tener comunión unos con otros, y al mismo tiempo comunión con el Hijo de Dios y con Dios mismo. De manera que, la presencia o ausencia de una comunión con Dios habla a favor o en contra de su salvación. Y esa es una pregunta que yo necesito hacerme ¿si yo tengo y disfruto una comunión con Dios? Y de esa manera entonces estoy contribuyendo a la examinación para ver si estoy en la fe.