Confusión Ante La Resurrección
(Tercera Parte)

En nuestra segunda entrega vimos dos de las cualidades de la fe de los discípulos. En esta tercera entrega continuaremos viendo otras dos cualidades de la fe de aquellos que caminaron junto a Jesús.

 

La inmadurez de su fe los hizo dependiente de señales todo el tiempo.


Ante la immadurez de su fe, inmediatamente después de la resurrección, Cristo continuó lidiando con ellos al nivel que se encontraban. Cristo antes y después de la resurrección, tuvo que presentarles evidencias de quien El era y esa es una de las carcacterísticas de la fe inmadura, que requiere continuamente de eviencias físicas para creer cuando la palabra define “la fe como la certeza de lo que no se ve”. Nuestros miedos, inseguridades, falta de confianza en los demás, le dan color a nuestra fe y forman una fe débil en nosotros.

Amzi Clarence Dixon, pastor Bautista en su sermón “A Growing Faith” que traducido al español sería “Una fe creciente”, nos habla de 4 señales de una fe débil.

El demandar evidencias visibles.   
Una fe que tiene que ser llevada a Dios siempre en medio de grandes necesidades.
Una fe que le dicta a Dios lo que debe hacer.
Una fe impaciente.

También podriamos agregar a estas 4 anteriores que la fe inmadura no cree lo que oye, sino lo que quiere oir; ya que continuamente Cristo les habló de que El Hijo el Hombre tendría que sufrir en mano de las autoridades; que sería crucificado y que resucitaría al tercer día y habiéndole oído decir eso, nunca lo creyeron.

La incapacidad de su fe.

Lucas 24:45  “Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras”. Si Dios no nos da entendimiento con relación a su persona y con relación a sus propósitos, nos quedaríamos en la ignorancia. Nosotros somos totalmente incapaces. Somos incapaces de escoger a Dios y por eso El tiene que hacer la elección por nosotros; somos incapaces de crear en nosotros tanto el querer como el hacer; somos incapaces de mantenernos fieles a El todo el tiempo; somos incapaces de tener motivaciones puras y de hacer elecciones puras. Somos incapaces de mantener nuestras promesas. Si no fuera por su gracia, donde estaríamos hoy?

Cuando El Señor les abrió el entendimiento, El no les habló en ese momento de cosas nuevas; simplemente les repitió las viejas y ahora con el entendimiento abierto pudieron entender  y ver lo que antes no habían visto.

La próxima entrega será nuestra última de esta serie que hemos titulado "Confusión ante la resurrección".



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