A PROPÓSITO DEL DEBATE SOBRE EL ABORTO: UN ANÁLISIS GENÉTICO, MÉDICO Y ÉTICO

En República Dominicana se está luchando por la vida de decenas de miles de no nacidos, debido a una propuesta por parte del presidente de esa nación de despenalizar el aborto en ciertos casos (si la vida de la madre corre peligro, si el embarazo es producto de violación o incesto, o si el feto presenta malformaciones incompatibles con la vida). La siguiente es una comunicación de parte del Pastor Miguel Núñez que estará circulando en la prensa dominicana. Apoya esta lucha compartiendo este escrito usando #leyporlavida y expresando tu apoyo a la santidad de la vida. “Tus ojos vieron mi embrión, y en Tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos”, Salmo 139:16.

Al: Excelentísimo Señor Presidente de la República, Lic. Danilo Medina Sánchez

A la: Honorable Señora Presidenta de la Cámara de Senadores, Lic. Cristina Lizardo Mézquita

Al: Honorable Señor Presidente de la Cámara de Diputados, Lic. Abel Martínez Durán

En mi calidad de médico, por muchos años he seguido con interés el desarrollo del tema sobre el aborto y siempre me ha sorprendido la cantidad de mala información y de alteración de la información detrás de los debates. Hoy se propugna en nuestro país que se liberalice la práctica de aborto en los casos de incesto, violación, mal formación congénita y cuando la salud de la madre corra peligro. Estos casos han sido debatidos muchas veces de forma emocional o de forma pragmática, y consecuentemente, los gobernantes y legisladores a lo largo del tiempo han recibido información tergiversada y manipulada que los ha llevado a decisiones no éticas. Para comenzar, si la discusión de un tema se fundamenta en la búsqueda de una solución utilitarista a lo que es un problema ético o moral y teológico, terminaremos abrazando soluciones que oculten una grieta de zapata que con el tiempo se agigantará haciendo colapsar todo el edificio.

Hoy ese edificio en riesgo es nuestra sociedad pues nuestras grietas de zapata son más profundas que las que el aborto pretende ocultar. Estoy convencido que la legalización del aborto solo contribuirá a desestabilizar aún más una sociedad que actualmente muestra síntomas de estar al borde del colapso moral. Todos los índices así lo demuestran: drogadicción, promiscuidad, alcoholismo, depresión, suicidio, homicidio, violencia intra y extra-familiar por citar solo algunos. Muchos de estos índices son aún más elevados en las naciones desarrolladas que han aprobado el aborto y otras prácticas que no contribuyen al florecimiento humano. Excelentísimo Señor Presidente de la República y Honorables Presidentes de las Cámaras Legislativas: toda sociedad debe velar por el desarrollo del ser humano pero la destrucción de la vida humana, jamás hará prosperar nuestra civilización.

Hace apenas unos años que el Padre de la Genética Moderna, el Dr. Jérôme Lejeune, quien descubrió la Trisomía del par 21 como causa del Síndrome de Down, debatía en las cortes norteamericanas a favor de la vida basado en su ciencia como genetista. Él publicó “21 pensamientos” (así se llamó su reflexión), para ayudarnos a pensar ética y biológicamente acerca del valor de la vida humana desde la concepción. A continuación reproduzco ocho de sus reflexiones:

1) La vida existe desde hace mucho tiempo, pero la de cada uno de nosotros tiene un inicio muy bien definido y es al momento de concepción.

2) Un mes después de la concepción, el ser humano mide la sexta parte de una pulgada. Su diminuto corazón ya ha estado latiendo por una semana y sus brazos, piernas, cabeza y cerebro ya han comenzado a tomar forma. A los dos meses, el niño o la niña podría encajar en una cáscara de nuez: Acurrucado, mide un poco más de una pulgada. Dentro tu puño, él o ella apenas se vería y pudieras aplastarlo con el menor esfuerzo. Pero si en vez abres tu mano, esa criatura está prácticamente completa, con manos, pies, cabeza, órganos internos, cerebro, todo en su lugar. Lo único que tiene que hacer es crecer. Si miras más de cerca con un microscopio estándar podrás distinguir sus huellas dactilares. Todo lo que se necesita para establecer su identidad ya está en su lugar.

3) No debemos temer a la Medicina, sino a la locura de la humanidad. Cada día, la experiencia de nuestros predecesores aumenta nuestra capacidad de cambiar la naturaleza mediante el uso de sus propias leyes. Pero lo que cada generación debe aprender es a usar ese poder con sabiduría. Hoy somos ciertamente más poderosos que nunca, pero no somos más sabios: La tecnología es acumulativa, la sabiduría no.

4) La gente dice: “El precio de las enfermedades genéticas es alto. Si eliminamos estos individuos desde el principio, ¡el ahorro sería enorme!” No se puede negar que el precio de estas enfermedades es alto en sufrimiento para el individuo y en la carga para la sociedad, ¡sin mencionar lo que los padres sufren! Pero podemos asignar un valor a ese precio: Es precisamente lo que una sociedad debe pagar para seguir siendo plenamente humana.

5) Los enemigos de la vida saben que para destruir la civilización, primero tienen que destruir a la familia en su punto más débil, al niño. Y entre los más débiles, eligen al menos protegido de todos, el niño que nunca se ha visto; el niño que aún no se conoce o amado en el sentido habitual de la palabra; que aún no ha visto la luz del día, que ni siquiera puede gritar de angustia.

6) Tenemos que ser claros: La calidad de una civilización se mide por el respeto que tiene por sus miembros más débiles. No hay otro criterio.

7) Para evitar el sobrecalentamiento del debate, voy a ir mucho más atrás, a los espartanos. Ellos fueron los únicos que eliminaban a los recién nacidos solo porque creían que serían incapaces de llevar armas o engendrar futuros soldados. Esparta era la única ciudad griega que practicaba este tipo de eugenesia, esta eliminación sistemática. Y hoy no queda nada de ella: ¡No nos ha dejado ni un sólo poeta, ni un sólo músico, ni siquiera una ruina! ¡Esparta es la única ciudad griega que no aportó nada a la humanidad! ¿Es eso una coincidencia o hay una conexión directa? Los genetistas se preguntan: “¿Se volvieron estúpidos porque mataron a sus futuros pensadores y artistas al matar a sus niños menos hermosos?”

8) La composición genética de un ser humano está completa desde el momento de la fecundación: Ni un solo científico lo duda. Lo que algunos de ellos quieren debatir es la cantidad de respeto que se debe a un individuo en base a su estado de desarrollo. Si un ser humano es de media pulgada de largo: ¿merece respeto? Si es de 20 pulgadas de largo: ¿se merece 40 veces más respeto? Las personas que usan años y libras para cuantificar el respeto debido a otro ser humano no son bien intencionadas.

El Dr. Jerome Lejeune, fue entrevistado en la Suprema Corte de Justicia de Francia y de los Estados Unidos y presentó un reporte científico ante el subcomité judicial del Senado de los Estados Unidos. Expresó lo siguiente con relación a la pregunta de si el feto era o no una vida humana: “[cuando] el espermatozoide y el óvulo se encuentran, un nuevo ser humano es formado porque su propia constitución humana y personal está completamente definida. La fecundación produce una constitución personal que es enteramente única de este ser humano, la cual no ha ocurrido antes ni ocurrirá jamás. Yo debo decir que no hay dificultad en entender que en el principio de la vida, la información genética, la estructura molecular del huevo, el espíritu, la materia, el alma y el cuerpo ya están completamente unidos porque es el comienzo de una nueva maravilla que llamamos ser humano”.  También el Doctor Lejeune contestó: “esa no es mi opinión; esa es la enseñanza de toda la genética que yo he aprendido; no hay duda de que es un ser humano porque no es un ser chimpancé, por tanto, es un ser humano” (febrero de 1989, testimonio del Dr. Lejeune frente al juez W. Dale Young en Blount County, Tennessee, Estados Unidos; en el caso de Junior L. Davis versus, Mary Sue Davis Stowe (ex-esposa)).

Si queremos definir la vida en base a la ciencia debemos hacernos la siguiente pregunta: Biológicamente hablando, ¿qué es la vida? Esta definición no es tan compleja. En Biología sabemos que si algo tiene metabolismo, si es capaz de crecer y si es capaz de dividirse de manera autónoma, ese organismo tiene vida. Tan pronto el espermatozoide y el óvulo se juntan se forma una nueva entidad llamada “cigoto” que tiene metabolismo, que es capaz de crecer y que es capaz de dividirse. Ese organismo tiene vida. Ahora, la pregunta sería si la vida es porcina, vacuna, canina o humana. Bueno, las células vienen de dos donantes humanos y contienen cromosomas humanos e información genética humana, por tanto es una vida humana, y si es una vida humana, entonces tiene derechos humanos que la Constitución del país protege. De hecho, el Artículo 4, acápite 1 de la Convención Americana de Derechos Humanos expresa que toda persona tiene derecho a que se respete su vida y que ese derecho debe ser respetado desde el momento de la concepción. Con esta afirmación, dicha Convención está reconociendo que al momento de la concepción ya ese cigoto es un ser humano, puesto que le reconoce derechos humanos. Sólo seres humanos pueden poseer derechos humanos.

El Dr. Bernard Nathanson (New England Journal of Medicine, November 28, 1974, Vol. 291, No. 22: 1189-1190) fue director de una de las clínicas de abortos más activas en la ciudad de New York hasta el año 1972. Fue uno de los impulsores de las leyes en favor del aborto en los Estados Unidos. Decidió renunciar a su práctica como abortista cuando durante un procedimiento de aborto notó la expresión facial de dolor que el feto hizo cuando fue agarrado por una pinza. Se puede encontrar su video en Internet, titulado “The Silent Scream” (El Grito Silencioso).

El hecho de que el feto en el útero responde a la intensidad de la luz, al calor, al frío, y al sabor (al cambiar la naturaleza química del líquido que el feto ingiere) ha sido ampliamente documentado en el trabajo pionero de Sir William Liley, el padre de la fetología, (Willke, J & B, Abortion: Questions & Answers, Hayes, 1991, capítulo 10). Este autor indica: “La ultrasonografía en tiempo real, la fetoscopía, el estudio del electrocardiograma fetal y del electroencefalograma han demostrado una respuesta marcada de parte del feto al dolor, al tacto y al sonido”.

Excelentísimo Señor Presidente de la República y Honorables Señores Presidentes de las Cámaras Legislativas, en nombre de la Genética Ética, en nombre del sentido moral común a los hombres, en nombre del florecimiento humano y en nombre del Dios del cielo y la tierra, por favor reconsideren esta decisión y mantengan la prohibición de la destrucción de la vida humana que terminará con miles y aún millones de seres humanos inocentes que no tienen a nadie que abogue por ellos si ustedes no lo hacen.

 

Dr. Miguel Núñez

Certificado por el Board Americano de Medicina Interna e Infectología.

Profesor de la Escuela de Medicina Mount Sinai (1989-1997)

Doctor en Teología, Seminario Teológico Bautista del Sur.

Publicado originalmente en Coalición por el Evangelio

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